Limpieza en casa
Sumerge tus joyas unos minutos en agua tibia con unas gotas de jabón neutro. Cepíllalas suavemente con un cepillo de cerdas muy suaves y sécalas con un paño que no deje pelusa.
Cómo guardarlas
- Guárdalas por separado, en bolsitas o estuches con interior suave, para evitar rayones.
- Mantén las cadenas cerradas y extendidas para que no se enreden.
- Evita lugares húmedos: el baño no es el mejor sitio.
Qué evitar
- Perfumes, cremas y lacas: póntelas después de arreglarte.
- Cloro, piscinas y productos de limpieza del hogar.
- Dormir, hacer deporte intenso o trabajos manuales con tus joyas puestas.
Revisión periódica
Una vez al año tráelas para revisar engastes, cierres y pulido. Cuidarlas a tiempo evita reparaciones mayores.